jueves, 30 de mayo de 2013

Respondiendo por mi Mismo

       "RESPONDIENDO POR MI MISMO"
                                   
En nuestra actualidad y realidad, muchos hemos visto y hemos sido partícipes de irresponsabilidades,  sea en casa, colegio, trabajo, etc. Desde muy pequeños el vínculo con los padres es de suma importancia, no sólo por el afecto que nos brindan, sino también por cómo nos crían, qué nos enseñan,  o cómo aprendemos de ellos viéndolos; y en alguna  oportunidad  hemos sido también partícipes de las  típicas mentiras de los padres,  por ejemplo el típico y muy  conocido mensaje:

 “Dile al vecino que no estoy” " Dile a tu mamá que tengo una reunión, que no podré ir a la casa de tíos"

Éstos  son mensajes que los hijos  graban e incorporan como posibles soluciones ante los problemas. Por eso de ahí  la importancia de responder primero por nosotros mismos, que exigir una respuesta a los demás, éste es justamente un “valor” importante del cual pocos, algunos o muchos padres predican a sus hijos pero pocos lo practican es la “RESPONSABILIDAD”, pero que encierra éste concepto; definimos desde el enfoque gestáltico la responsabilidad, como la  habilidad o capacidad para encontrar la respuesta a las propias necesidades y hacerse cargo de sí. 

Responsabilidad significa responsa – hábil (respuesta hábil). El ejercicio de la responsabilidad es aquel por el cual nos damos cuenta de nuestras emociones, sentimientos, pensamientos, palabras y acciones y nos hacemos cargo de ellas, no a la manera de un “mea culpa”, sino como reconocimiento de su existencia. La responsabilidad no se centra en lo que una persona siente, puesto que esto surge espontáneamente en ella, sino en lo que esa persona hace con lo que siente. La responsabilidad significa hablar en primera persona. 

El “yo”, apunta Perls, desarrolla el sentido del individuo sobre los propios sentimientos, pensamientos y síntomas. El “soy” es un símbolo existencial, trae a colación lo que vivencia como formando parte de sus ser, que junto con su “ahora”, es su llegar a “ser”. Rápidamente aprende que cada nuevo ahora es distinto al anterior.

El primer paso para hacernos responsables de nosotros mismos es “hablar en primera persona”, en Gestalt se sostiene el principio de que la persona es responsable de sus actos, de sus pensamientos y de sus emociones. A ella le pertenecen. Cuando se habla en primera persona se toma conciencia de todo lo que ella es, de ésta manera se hace ejercicio de su responsabilidad.

COMIENZA TU DÍA DICIENDO “YO SOY…” “YO QUIERO….” “YO TENGO…”


                         La imagen grafica claramente, el primer paso para hacernos responsables.





Escrito por el especialista en Psicología: Rudy Jaramillo 



Referencia bibliográfica:
Sinay, S &Blasberg, P (2003). Gestalt  “para principiantes”. Argentina: Era Naciente.